El Lobo

(Cuento corto)

JUAN ANTONIO VALENCIA

…Había una vez dos conejitos de color blanco como la nieve. Ellos vivían en el bosque de un planeta llamado Tierra. En los dos animalitos había una particularidad muy común; los dos conejitos eras muy necios, como la mayoría de los animalitos que habitaban en el bosque. Un anciano Lobo que vivía en un tronco seco los conocía desde pequeños y los estimaba. Una tarde de primavera en que el Lobo reposaba fuera de su vivienda, los conejitos pasaron frente a él.- El Lobo al observar por varios años a los conejitos a los que su situación social, cultural y económica no era la más deseada, los llamó para darles un consejo.

-Yo ya voy de salida, pero es importante que les hable de mi experiencia- les dijo, por eso es muy necesario que ustedes sepan, que la necedad que tenemos los seres vivientes, tiene dos polos, como todo lo que se mueve alrededor del mundo.
Un ser viviente que es necio por naturaleza, a veces no sabe que ese factor lo puede beneficiar si lo utiliza de manera positiva, en lugar de negativa, y en la medida en que lo utilice tendrá tranquilidad, paz, economía y podrá vivir en armonía, beneficiando a todos los que lo rodean. Pero también podría tener una vida intranquila, llena de intrigas, chismes, sin sabores, problemas familiares, problemas económicos por falta de planeación, por que regularmente los seres utilizamos la necedad de manera negativa. Y nos hacemos daño y además inconcientemente, también hacemos daño a quienes nos rodean y nos aman. ¿Por que complicar una vida que nace en medio de una gran tranquilidad y paz, cuando vivir una vida es una situación sencilla, aún en medio de la pobreza? -Dijo el Lobo.

El Lobo había dicho una gran verdad a los dos conejitos, quienes sonriendo y atentos a la charla del viejo Lobo, estaban descubriendo que las cosas podrían cambiar pero ¡para bien! No para mal.

¿A quien le agrada vivir de una manera desordenada, con muchos problemas, con el factor de todo lo que tocan o emprenden les sale mal? El Lobo ¡tenía razón!.. Él con la fama de gruñón y sanguinario que tenía, había vivido con tranquilidad tanto tiempo y además en su cómoda vejez moriría en paz dentro del viejo tronco acondicionado de vivienda.

Si los dos conejitos tenían astucia, para entrar a la huerta de las zanahorias y además perseverancia para caminar varios kilómetros y esperar a que el agricultor se retirara, para poder morder esas sabrosas y jugosas zanahorias. ¿Qué les hacía falta a los conejitos para tener su propia huerta?-
El Lobo les había dado una gran idea. Ellos eran muy necios, pero no sabían como dirigir esa necedad. Si los conejitos tenían perseverancia, es decir se cumplían sus propias metas a largo o corto plazo aunque siempre eran negativas, y tenían astucia, es decir se arriesgaban siempre en pos de alcanzar algo que siempre era negativo para ellos.
El Lobo les había dicho que si esos tres factores los convertían a lo positivo, tendrían asegurado el éxito para siempre y además una vida tranquila y placentera. Así los dos conejitos tuvieron su propia huerta cerca de ellos. Y además aprendieron algo muy importante: Que la suerte no existe- que lo que muchos holgazanes llaman “suerte”, se compone de tres factores: Esfuerzo, tiempo y perseverancia. Del cielo no cae nada, solo agua, hielo y nieve, pero no fortuna, dicha o prosperidad. Hay que trabajar y producir en factor positivo, eso es hacer buen negocio.

Una mañana, el Lobo, el sabio del bosque, amaneció muerto en el interior de su viejo tronco. Su muerte fue en paz, vivió plenamente, amó intensamente, gozó de los placeres de la vida y se llevó de recuerdo, de que vivir en verdad, no es tan complicado. Nosotros lo hacemos complicado.

Agregado de actitudes

Juan Antonio Valencia
La fábula del Lobo y los conejitos, que escribí como introducción, nos deja una enseñanza muy valiosa;- -quiero creerlo- Como manejar lo que todo llevamos dentro. La necedad. Misma que muchas veces nos lleva a perder todo.

En ocasiones y por cuestiones de identidad, derivadas de problemas psicológicos, que todos los seres humanos padecemos - pero que no siempre reconocemos--, tenemos costumbres que nos afectan o afectan a los demás.


Estas pueden tener un origen basado en la baja auto estima, en complejos derivados de nuestra niñez.


Podemos ser soeces, torpes, indiscretos, imprudentes, altaneros, prepotentes, mentirosos, vanidosos o padecer delirios de grandeza, o ser demasiados sinceros en un mundo plagado de hipocresía.


Pero a todo esto –lo grave es- que le agregamos un factor preponderante: La necedad. Debido a ese factor, hacemos de nuestras vidas una estancia muy tormentosa… ¿Que ocurriría si esa necedad se la agregáramos a ser prudentes, discretos, amables, objetivos, maduros, perseverantes, humildes, o modestos además de progresistas?


Sencillamente tendríamos una vida placentera, sin complicaciones. Por que todo lo podríamos manejar a nuestra conveniencia. Los seres humanos modernos, sobre todo los de oriente, son muy convenencieros. Esto indica que solo hacen lo que les conviene. ¿Por qué solo hacen lo que les conviene? Muy sencillo, por que lo que no conviene, No es negocio para ellos.


Un ejemplo nos indica que lo bueno es digno de copiarse, no lo negativo. ¿Por qué hacer lo negativo que hacen otros?.. ¿Por qué hacer lo que dicen otros y que posiblemente les beneficie a ellos y no a nosotros? ¿No sería, a caso, más conveniente hacer lo que nos beneficie a nosotros y no a ellos?


Criticar a un hombre o a una mujer que progresa a través de su trabajo, desde la cómoda estancia de una hamaca, es un mal negocio. Lo positivo sería conocer como le hace para progresar y copiarle su sistema. Aquí volvemos al factor muy importante en la vida de los seres humanos: “LA SUERTE”. Una buena parte de los seres humanos creen en la suerte y en el destino, y se sientan a esperarla, muchos ahí se quedan, ESPERANDO.


La suerte como ya la vimos en la fábula de los conejitos, NO EXISTE. Solo se trata de la combinación de tres factores; estar en el espacio justo, en el tiempo o momento necesario, tener perseverancia y esforzarse en lo que se hace. El resultado de esa combinación le llaman “suerte”, pero esta no llega sola, hay que trabajarla.


El “destino” es algo parecido, en si el destino no existe como tal, como indicador de una vida. Definitivamente es producto de todos los factores negativos o positivos de nuestra conducta o nuestra actitud. Puede ser un destino positivo, placentero o también puede ser un “destino” negativo, lleno de problemas. Nosotros decidimos nuestro destino, con necedad positiva o negativa. De ahí el refrán de que “El que siembra cosecha”.


Por todo esto es conveniente analizar nuestra actitud, por que de ella depende nuestra propia personalidad, nuestra felicidad o nuestra desgracia; nuestro futuro, el destino que nos estamos forjando. ¿Te has preguntado si tu actitud es la correcta? ¿Si es la correcta te ha llevado a vivir una vida tranquila, sin complicaciones? - ¿Si no es la correcta estamos dispuestos a cambiarla por nuestra propia conveniencia? O hacemos valer lo necio que somos para proseguir aún contra viento y marea a pesar de que nos ocasionamos problemas.


Pero que pasaría si lo necio que somos lo ocupamos para cambiar nuestra actitud, que a corto plazo va a beneficiar a nuestros familiares y a nosotros mismos.


Algunas de nuestras actitudes, no tienen razón de ser por que no tienen un objetivo. Lo que no tiene objetivo es tiempo perdido. La vida es tan corta, que es necesario aprovechar cada minuto de nuestras vidas. Uno de los ejercicios que nos puede dar un indicador de cómo actuamos o tenemos acostumbrados a los que nos rodean, es cambiando por 24 horas, la actitud fuera de la rutina. Es decir, respetando nuestra rutina laboral, analicemos como somos con los demás. Si somos agresivos, ser más amables; si somos muy amables, tratar de ser cautos y no imprudentes; para no despertar suspicacias, si somos indiscretos, buscar ser discretos, si actuamos con sinceridad, ser prudentes con lo que expresamos.


Cada gesto que hacemos durante el día consume energía, cada ademán que realizamos consume energía, si esta rutina no nos deja un objetivo, estamos realizando una rutina inútil, que posiblemente –de manera inconciente- nos haga sentir bien.


Pero que no nos conduce a nada, únicamente a que nos califiquen de diferentes formas, que estemos sujetos a burlas, al desprecio de los demás y a la hipocresía de aquellos que se dicen nuestros amigos. Entre los seres humanos ya es muy difícil tener amigos. ¿Por qué? Por que sencillamente todos piensan en lo que ya vimos; en su conveniencia, en lo que les conviene a ellos. Incluso entre nuestros familiares existen convenencieros, si los analizas aparecerán muchos, que antes no habías visto.


¿Por que actúan así? Por que como ya se dijo, es parte de la vida moderna, de la vida material. Tener una actitud de mucha bondad, tener una actitud demasiado sincera y abierta, nos pone en una situación vulnerable, puede haber seres humanos que se que se aprovechen. ¿Que hacer?... Hay que cambiarla, pero hay que cambiarla para bien de uno, no para bien de los demás. En la medida en que uno cambie y se sujete a los tres factores que los holgazanes llaman “suerte”, el éxito y la felicidad están asegurados.


La felicidad como tal, al igual que el amor, es un estado de ánimo, y no solo lo da el dinero. Es verdad que es muy necesario, pero todos podemos llegar a ella, solo basta que quiéranos hacerlo. En lo que respecta a las bondades del ser humano. Estas nos pueden dar fama de que somos muy buenos y bondadosos, pero nadie vive de la fama.


Ni de la bondad propia, y si de la ajena. Esto no quiere decir que seamos inhumanos insensibles. Si no más bien prudentes en lo que hacemos y decimos, por que de lo que hagamos depende nuestro destino. No olvidemos que somos nosotros y nadie más quienes forjamos el destino y que la suerte no existe. Si actuamos mal nos ira muy mal. Pero si actuamos bien. Por supuesto que nos ira muy bien…


(NDA) Es posible que usted no esté de acuerdo con este artículo, si es así, le ruego me de su opinión y la fundamente; es posible que quien deba cambiar la forma de pensar sea este servidor.

Gracias.

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