Rebalión en el PAN

No es contra Nava, dicen
Javier Corral en su mensaje en la sede nacional del PAN dijo «Que nadie se confunda: No es contra Nava; para él mi respeto y solidaridad; no es contra el Presidente de la República, también respeto, colaboración, lealtad y afecto para Felipe Calderón».

«Es contra la autocomplacencia, y la intromisión indebida del aparato gubernamental en la vida del partido», expresó.

El próximo 15 de septiembre, Acción Nacional cumplirá 70 años de su fundación, obra que en infatigable animación e inteligente convocatoria contó con la generosidad de Don Manuel Gómez Morín, el chihuahuense que además de darle vida, lo dirigió en sus primeros diez años. Etapa esa en la que Don Manuel, dicho por otro ilustre de los fundadores, Efraín Gonzalez Luna, “instauró métodos y estilos, definió objetivos, fue jefe y recluta, maestro y aprendiz, propagandista y candidato, periodista y tribuno”.

Por su conducta ética y la coherencia de su trayectoria Gómez Morín pudo fundar al PAN, y precisamente por ello “fue el primero en defender del peligro de la dependencia personal” al partido que organizó para la tarea esencial que marcó su destino: la rehabilitación moral de la política, la democratización de la vida pública, el establecimiento del bien común, como el conjunto de condiciones materiales y espirituales que permiten a la persona desarrollarse en la comunidad.

Ese “haz de trayectorias solidarias e inseparables”como lo llamara y definiera Gonzalez Luna: “la reforma personal, la renovación de las conciencias por la revisión de principios, responsabilidades y actitudes prácticas ante la comunidad. En seguida, la constitución , el desarrollo y la dinámica de la institución en que tiene encarnación social aquella reforma: el Partido. Finalmente, la acción de la levadura en la masa, del Partido sobre el País, acción catalizadora y generadora al mismo tiempo, trabajo cada vez más extenso y decisivo dentro de la evolución nacional”.

Esa definición nutrió el origen del PAN, y en el momento actual es muy desalentador darnos cuenta que poco queda de aquel aliento. Que vivimos un alejamiento con áquellos principios, se abandonaron algunos de los motivos originales que nos convocaron. Sobre todo ahora, en que nuestra celebración tendrá un cumpleaños en medio de una nuestras más dramáticas derrotas. Y quizá lo más terrible, el que no podamos pronunciar como el fundador que, “conmemoramos con regocijo sereno, y sin sombras”.

Hoy estamos ante una inmensa sombra, convertida en amenaza real que es el PRI a la Presidencia de la República, y es más peligroso este PRI que el que perdió ante Fox, porque están fortalecidos sus aliados, intactas las estructuras en las que basó su hegemonía de 70 años. Siento que estamos en el momento más crítico de la vida del PAN, pienso que nos ha pasado lo que el propio Felipe Calderón alertaba con genuina angustia hace una década: que debíamos ganar el gobierno, sin perder el partido. Aumentó la destreza para tejer y operar alianzas, pero hemos perdido fuerza moral, y nos debilitamos de lo que hemos sido siempre: referente de ética en la política. Se sucede un deterioro mayor, de eso dan cuenta los resultados del pasado 5 de julio.

Los resultados de esta elección, no sólo son fruto de una estrategia fallida, y por supuesto de la delicada crisis económica que padecemos, pero fundamentalmente por un proceso de pragmatismo rampante, que rompió con la ética del partido, y que en más de un campo hemos interrumpido el estilo y la tradición democrática que dejaron plasmada los fundadores, en el ejemplo de su insobornable conducta política personal y en la meridiana visión con qué expresaron propósitos y programas.

Contrario a nuestras más puras esencias aparecen alianzas absolutamente cuestionables. La aceptación de la transversalidad partidaria de la Profesora Elba Esther Gordillo, hoy con más influencia sobre el Presidente que cualquier órgano estatutario del Partido.
El acuerpamiento a Ulises Ruiz en Oaxaca; a Mario Marín, en Puebla; a Fidel Herrera en Veracruz. La impunidad con que hace su campaña presidencial Enrique Peña Nieto, violando la constitución, la ley electoral y evadiendo cualquier fiscalización.

Por ello era importante que, antes de la elección del nuevo Jefe Nacional, privilegiaramos la discusión, que orearamos el debate de las ideas, si en efecto, queremos rescatar al Partido que “desde el fondo de su corazón” fundó Gómez Morín. Pero la respuesta ha sido asombrosa, inaudita: en bola rápida, se evita la discusión, no se convocó a la renovación total del Comité Ejecutivo Nacional, una semana para el registro de candidatos y 24 días para elegir al dirigente, sin previa discusión en esa misma sesión.

Por ello, participar en estas condiciones equivaldría a avalar un proceso que, a vistas del partido, están predeterminados sus resultados.

Es incomprensible que tras la debacle electoral, no haya la más mínima intención de corregir, ni siquiera de discutir y analizar el mensaje enviado por los electores en las urnas.
Esos resultados nos llaman particularmente a nosotros; el PRI no ha logrado ninguna hazaña electoral, no hay avance considerable en sus números, somos nosotros los que hemos retrocedido. El análisis del fenómeno del voto nulo es una clave importante en el análisis que el partido debe hacer.

No es casualidad que de los diez distritos electorales del país con mayor presencia del voto nulo, los tres primeros lugares sean distritos de Acción Nacional. El 10 de Morelia, Michoacán, con el 13.7%; el 15 de Benito Juárez, en el Distrito Federal, con el 13.2%; el 5 de Tlalpan, del Distrito Federal, con el 12.8%. Sí, los ganamos; pero en medio de ese fenómeno de insatisfacción ciudadana por el sistema de partidos.

Empeñarse en dirigir la vida interna del partido desde el gobierno es suicida, porque se está haciendo exactamente lo que criticamos al PRI. Criticamos la simbiosis ilegal e inmoral del PRI-gobierno, y la intervención del Presidente en la designación de dirigentes y candidatos. Hoy hacemos lo mismo. De ello da cuenta la manera en que, de inmediato se ha dividido el proceso: entre calderonistas y anti calderonistas. Porque está colocada la línea de quien compita con el Licenciado Nava, se enfrenta al Presidente de la República.

Esto no ayuda al país, ni al Partido, ni tampoco al Presidente de la República. En momentos de debilidad política, desatado el ánimo provocador de las mafias del narcotráfico, no fortalece al Presidente la estrecha idea de conformarse con el apoyo de sus amigos, cuando debiera tenerlo de todo su partido.

El partido cumple en unos meses setenta años de haber sido fundado. Durante este período se ha congregado alrededor de ideales más que de hombres; su ideología se ha enriquecido con respuestas puntuales a los problemas nacionales desde los principios de doctrina hasta el cambio democrático de estructuras.

Durante este largo tránsito han sido sus hombres y mujeres ejemplos de congruencia y generosidad; dieron testimonio de lucha decente, valiente y pacífica. Pocos partidos tienen ideología refrendada por sus bases, muy pocos grupos políticos han tenido una pleyade de hombres congruentes, generosos como los fundadores y los directivos de Acción Nacional. Pleyade de prohombres de la capital como de la provincia, conocidos como anonimos.

Son ideología y ejemplo de los que nos precedieron nuestra reserva moral. Regresemos a los motivos espirituales de los que habló Gómez Morin siempre, pero obligadamente cuando la confusión entra a la casa.. Inspiremonos en la tenacidad de Don Manuel, en la generosidad de los que lo precedieron, en la honestidad intelectual de Don Efraín, en el sentido político de Christlieb y Luis H. Alvarez.

Regresemos la mirada y el recuerdo a tantos hombres conocidos y desconocidos que nos enseñaron la virtud ciudadana y digamos a nosotros mismos esto no se ha acabado apenas empieza.

Como ciudadanos y hombres de bien no claudiquemos en el ejercicio de buscar la ver la verdad; no participaré en este proceso, pero no claudicaré en el deber político de insistir en la reconstitución del partido; por mejor y más importante batalla que demos dentro del actual Consejo Nacional, esa lucha de concientización puede terminar con un efecto contrario, y avalar un proceso predeterminado, para el que está montada una operación mediática y política desde el gobierno.

Que nadie se confunda: No es contra Nava; para él mi respeto y solidaridad; no es contra el Presidente de la República, también respeto, colaboración, lealtad y afecto para Felipe Calderón. Es contra la autocomplacencia, y la intromisión indebida del aparato gubernamental en la vida del partido.

A los militantes de Acción Nacional les expreso una atenta y respetuosa invitación: no nos arredremos ante un episodio, cuando tenemos un horizonte que recorrer, finalizó.

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