El caso Guadalupe Porras

Comentario Abierto
José Emilio Lobato Corrigeux

Claroscuros
Muchos nos quedamos con la duda si en realidad Lupita Porras hubiera o no ganado el distrito electoral federal con cabecera en Minatitlán, lo cierto es que su caso conlleva varias aristas que lo convierten en sui generis por los hechos que le rodean.

En principio, ha quedado claro que no es lo mismo una elección estatal donde a querer o no los candidatos del PRI contaron con la imagen del Gobernador del Estado para recibir una inercia favorable en los resultados electorales que una elección federal en donde las instituciones arbitrales y jurisdiccionales escapan del control de los Gobernadores.

Lupita se caracteriza por tener una personalidad polémica, de alto egocentrismo, influenciable y prejuiciosa, de reacciones extremistas, poco leal y convenenciera, pero guarda también virtudes, es entrona, hábil, muy trabajadora, adaptable al jefe político en turno y en muchas ocasiones se compromete de más, lo que le ha creado confrontaciones con actores sociales y ciudadanos pues no siempre cumple y por el contrario se olvida de quienes le tienden la mano.

En este escenario, es por demás conocido que los inicios de su vida política recibió el impulso del ex alcalde y diputado local Ignacio Hernández Berrueco, hombre fuerte en la dirigencia petrolera de la Seccion 10 y cuya opinión en su momento era determinante para la toma de decisiones del entonces líder petrolero Pablo Pavón Vinales y cuya ascendencia moral provino desde que el jefe político de la decimal era Sebastian Guzmán Cabrera. Cuando “La Quina” y Chava Barragán jubilaron en un proceso viciado a Sebastián Guzmán Cabrera, asume la dirigencia sindical Wilfrido Martínez Gómez quien ya había sido Secretario del Interior del Comité Ejecutivo General, lo que motivó que adquiriera cercanía con los lideres de Ciudad Madero quienes prácticamente decidían todo dentro del sindicato, por lo que era natural que tenía como encomienda eliminar a todo lo que oliera a “Sebastianismo”, así que comienza congelando a Pablo Pavón Vinales con quien no llevaba buenas migas y a Ignacio Hernández Berrueco, este último siendo aún alcalde se mantuvo leal a Sebastián. Cuando Salinas de Gortari derroca a los quinistas del poder gremial, resucita políticamente a Guzmán Cabrera por intercesión de Don Fernando Gutiérrez Barrios, Secretario de Gobernación y de Arsenio Farell Cubillas, Secretario del Trabajo, sobre todo este último es con quien el Profesor de Chivela, Oaxaca se mantuvo en contacto durante los 6 meses que faltaban para que Salinas de Gortari asumiera la Presidencia de la República. Es obvio que al resurgir Sebastian, se revitalizan políticamente Hernandez Berrueco y Pablo Pavón Vinales y regresan por sus fueros, así que el primero de ellos fue pieza clave en muchas de las decisiones tomadas por Sebastián y Pablo entre ellas la de proponer como Delegada de Tránsito del Estado en Minatitlán a Lupita Porras. Sin embargo la presencia política de los petroleros fué disminuyendo en el ánimo electoral de los ciudadanos no petroleros y el escenario comienza a complicarse para el PRI no solo en Minatitlán sino en otros municipios, era la época del chirinismo cuyo poder fáctico recaía en Miguel Angel Yúnes Linares.

El entonces poderosísimo Secretario de Gobierno, cuya rudeza política fue manifiesta al tratar de desterrar a grupos politicos ajenos a su línea como a Ignacio Morales Lechuga, a Gustavo Carvajal , al Propio Miguel Alemán, así como a Cuauhtémoc Cárdenas, a quien le envió a un grupo disfrazado de homosexuales para ridiculizarlo a una visita que realizó en la capital del estado y algo similar intentó hacer con Heberto Castillo, ¿el resultado de su belicosidad?, perder mas de cien alcaldías, entre ellas Minatitlán.

Recuperar políticamente al estado y al municipio se antojaba casi imposible hasta que la decision del PRI recayó en miguel alemán quien para lograr la armonía de los grupos políticos de Minatitlán incorpora como candidato a la diputación local a Flavino Ríos Alvarado, previo consenso con el entonces nuevo dirigente de los petroleros Carlos Romero Deschamps.

Flavino gana la elección en prácticamente todas las casillas electorales de Minatitlán rescatando para el PRI el municipio en ese momento en manos del PRD – PT con Amado Guzmán García al frente. Flavino y Lupita Porras fueron compañeros en la facultad de derecho, y la coyuntura para la Presidenta Municipal fué favorable, Flavino la apoya para ser agente del ministerio público en Minatitlán y mas adelante, desde esta posición impulsa su candidatura para la diputación local al mismo tiempo que Fidel Herrera Beltrán era el candidato a la Gubernatura del Estado.

Algunas voces con olor a intriga quisieron quebrantar la añeja relación del entonces candidato y hoy Gobernador con Rios Alvarado, cayendo algunos en el juego de esta versión, entre ellos Lupita que al contender internamente contra su impulsor lo desconoce, niega su amistad y rompe toda clase de vínculos políticos con él, gana la candidatura y gana la alcaldía gracias al apoyo del Gobernador Herrera Beltrán.

En su momento recibió el apoyo de Jorge Wade, quien sustituyó a Pablo Pavón Vinales en la dirigencia de la seccion 10 del STPRM, para ser candidata a la alcaldía y al poco tiempo se confronta con los ediles de su planilla propuestos por la decimal, se conflictúa con la mitad de sus ediles y acepta ser candidata a la diputación federal, pero ante un escenario tan complicado las cosas no parecían tan fáciles. Una impugnación de Convergencia por promoverse anticipadamente prospera y es sancionada y otra del PAN deja fuera de la contienda a Lupita al no separarse definitivamente de la alcaldía y solicitar una licencia hasta por 180 días, el Pan se salió con la suya, carente de propuestas para ganar en el debate, prefirió aniquilar a su adversaria judicializando la elección, ni modo, así es la ley y hay que cumplirla, pero queda la duda…¿hubiera logrado triunfar Lupita?..., la otra …¿no impugnarán a su hijo los panistas porque se considera como servidor público a quien maneje recursos federales?...a ver que pasa.

La carambola de 2 bandas es que sin comprar boleto el alcalde suplente Ignacio Trujillo Cortázar será nombrado Subsecretario de Turismo, en nuestra opinión y sin tener nada en su contra, demasiado nivel para tan poca experiencia y que representa nominalmente hablando, un alto costo para los veracruzanos, alguien no le informó bien al Gobernador, y la decisión acertada es que se aprovecha la experiencia de Flavino para que demuestre una vez mas su lealtad al proyecto fidelista y su capacidad de operación política.

Por lo que respecta a Lupita Porras, aun está a tiempo de recomponer el escenario, con respuestas a los ciudadanos del área rural y de la zona urbana, resarciendo la relación con los ediles y con la Sección 10 y sobre todo… muy importante en tiempos electorales..evitar confrontaciones y no barrer para atrás.

Usted tiene la mejor opinion.

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