Maniataron a Marcelo


Son graves las acusaciones que hace un secretario de estado a un alcalde.

El número dos de Veracruz regaña públicamente a Marcelo Montiel, señalándolo de atentar contra la libertad de expresión, por una supuesta demanda presentada por el alcalde de Coatzacoalcos contra el dueño de Diario del Istmo por injurias al señalársele como participante en una relación sexual entre varones.

El alcalde asegura en su demanda que esa información perjudicó su carrera política, pues hizo que la ciudadanía le perdiera confianza.

Como todo ciudadano, Marcelo Montiel tiene todo el derecho de inconformarse por lo que publique cualquier medio, si esa información le perjudique de alguna manera y, tiene el derecho de que se siga un juicio ante las instancias correspondientes hasta que el asunto quede debidamente esclarecido a satisfacción de todos los involucrados.

Pero, resulta que Marcelo Montiel tiene la “desventaja” de ser alcalde de uno de los municipios más importantes del estado, un político de muchas ambiciones y miembro de un grupo político que mantiene una guerra con otros grupos.

Además, pareciera que su demanda tiene un sesgo muy especial, pues el asunto que da origen a su inconformidad, fue tratado por todos los medios de comunicación de la región y también se publicó a nivel estatal y solamente se demanda a Diario del Istmo.

En todo caso, debió demandar a todos los medio donde se publicó esa información.De todas formas, la intervención del Secretario de Gobierno de Veracruz, en una entidad donde se cacarea la unidad en torno al gobernador pone de manifiesto las preferencias de la clase gobernante.

Porque muchas cosas de este tipo no se ventilan públicamente, no de esa manera, para llamar la atención a un alcalde y además señalarlo de atentar contra la libertad de expresión.

Pareciera que ahora, se puede decir cualquier cosa contra una persona y esta no podrá reclamar ante instancias legales, pues sería señalado de inmediato de atentar contra la libertad de expresión.

Este juego puso a temblar a Marcelo Montiel y a su equipo. Y no es para menos. Tanto que el alcalde de Coatzacoalcos no se atrevió a responder a Reynaldo Escobar.

Montiel, como ciudadano mexicano, tiene derecho a inconformarse y demandar. Pero como político que aspira a más en el escenario político de México, no lo tiene.

La demanda presentada por Marcelo Montiel debería seguir su curso, aunque el Secretario diga que no prosperará, porque ese comentario ya sonó a una orden o una sugerencia al poder judicial.

Y como se acostumbra en esta arena política, tendremos que esperar la forma en que el equipo montielista responderá a este duro golpe que les han propinado, porque aquí se utiliza la misma vara para medir.

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