La UV en duda


Hace diez años, Víctor Arredondo llegó a la rectoría de la Universidad Veracruzana (UV) con un montón de planes para modernizar esa casa de estudios. Entre los cambios que se hieron en el primer rectorado de Arredondo, fue la introducción del examen de admisión a la licenciatura aplicado por el Centro de Evaluación Nacional (Ceneval), del que se dice, el mismo Arredondo es socio.
En todo ese tiempo, la única manera de ingresar a la UV era a través del examen de admisión mencionado y, aunque un alumno no quedara seleccionado para la carrera que había elegido, había otras oportunidades, como la lista de corrimiento, o la invitación a cursar otra licenciatura de las que en ese tiempo no estaban saturadas.
El método aplicado provocó que mucho estudiantes no tuvieran oportunidad de estudiar en la UV, se movieron los hilos de siempre, recomendaciones de diputados, presidentes municipales y otros personajes influyentes para intentar apoyar a algunos aspirantes. Al parecer ese truco no dio resultados y una vez que finalizaba el proceso, ya no había oportunidad de entrar a esa universidad.
Pero además, el examen de Ceneval porvocó muchas inconformidades y muchas dudas, pues alumnos que venían de la preparatoria con excelentes calificaciones y respaldados por compañeros, maestros y directivos de la preparatoria que fuera, por extrañas razones, no aprobaban el examen de Ceneval y por lo tanto no eran admitidos en la UV; mientras que estudiantes que en la preparatoria se habían destacado por NO llevar un historial académico decoroso, reprobados muchas veces y ausentistas, se les daba el pase para ingresar a la universidad estatal.
Legal o no, el hecho siempre despertó suspicacias.
Cada año miles de estudiantes aspiran a ingresar a la UV y sólo la mitad de casi 30 mil estudiantes quedan fuera, con el argumento de que la universidad no tiene capacidad para atenderlos.
A diez años de distancia, Ceneval cmete un "error técnico" y admite a 1600 alumnos que según los resultados de su examen, NO tenían derecho a ingresar y deja fuera a la misma cantidad de estudiantes que, según el mismo examen SI se ganaron el pase a la UV.
Ahora la UV "apechuga" y declara que sí tiene capacidad para admitir a 1600 estudiantes más.
El esunto dará mucho de que hablar, puesto que la culpa NO es de la universidad, sino de Ceneval y, a pesar que que ese centro evaluador ha admitido el error y lo pagará no cobrando 3 millones de pesos, no habrá una sanción legal, la UV no ha presentado denuncia judicial por daño patrimonial, por negligencia, por falta de profesionalismo o por lo que sea, pero no ha denunciado.
Entonces, toda la legalidad de que se habló en estos diez años, en los que ni recomendaciones aceptaban para ingresar a un estudiante, y la honestidad de los funcionarios de la UV y la calidad de la educación y todo ese rollo, ¿no sirvió para nada?

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